Esta obra aparece en un momento culminante de la llamada “novela del boom”, haciendo suya una dirección abierta por Julio Cortázar en el coloquio narrativo, en la intimidad hablada con el lector. Pocas novelas han sido tantas cosas para los lectores: retrato de la clase dominante, crónica del tiempo limeño perdido, denuncia de la ideología de la clase burguesa, novela de educación, autobiografía antiheróica del autor…. Esta variedad interpretativa, a veces paradójica, revela en primer lugar la incidencia de la novela en la representación social; pero también su carácter polifónico, donde muchas voces convergen para construir una subjetividad activa y una objetividad crítica. Como apéndice se incluyen dos comienzos de la novela que no fueron finalmente incluidos en la misma.
Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939) es un escritor peruano cuya prosa desenvuelta y osada lo ha situado entre los más originales narradores latinoamericanos. Bryce Echenique ha desarrollado una narrativa muy próxima al cuento oral, donde se difuminan las fronteras entre realidad y ficción, pues el autor recurre frecuentemente a sus propias experiencias para configurar un relato vivo y plagado de giros y peripecias. Profundo conocedor de la sociedad limeña, clasista y contradictoria, recurre a la ironía para lograr un humorismo que pretende provocar, según el propio autor, «la sonrisa lúcida». Es además el creador del antihéroe latinoamericano en Europa, caracterizado por sus contradicciones personales y una constante evocación de su lejano país.



