El mar cambió de nombre: una vez, y otra, y otra. Olga Chams Eljach también cambió de nombre y durante más de siete décadas su palabra fue transformándose con el vaivén de las olas. Como Meira Delmar construyó una poética que logró asimilar y, al mismo tiempo, subvertir las figuras predilectas de la tradición hispanoamericana: rosas, ángeles, golondrinas. Con precisión y sutileza se hizo a sí misma un lugar dentro del canon de la poesía nacional y se consolidó como una de las voces más singulares del Caribe colombiano, espacio marcado por la hibridez y la confluencia de diversas culturas.
Este libro hace parte de la Biblioteca de Escritoras Colombianas, proyecto del Ministerio de Cultura, con la coordinación editorial estuvo a cargo de la escritora Pilar Quintana, que tiene como objetivo rescatar y promover la memoria literaria y la obra de las autoras de nuestro país: dieciocho títulos de algunas de las escritoras más relevantes desde la Colonia hasta las nacidas en la primera mitad del siglo XX.
Meira Delmar (1922 – 2009) fue una poetisa barranquillera y miembro también de la Academia Colombiana de la Lengua. Sus primeros poemas son de cuando tenía 11 años y estuvo influida por las poetisas latinoamericanas Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou, Delmira Agustini y Alfonsina Storni. En su poesía aborda el amor, la tristeza, la muerte y el olvido desde una perspectiva feminista..



