“Una tarde yo me tendí sobre la alfombra y le dije a mi padre que inventara dos a tres historias conmigo. Pero inventara dos o tres historias conmigo. Pero él apartó su rostro y rehuyó mi trato. Dos delgadas arrugas se dibujaron en su frente. Y era como si estuviera desnudo en medio de una gran multitud. A los pocos días empezó la mudanza”
Esta novela, ganadora del Premio Nacional de Novela Breve Ciudad de Bogotá 2000, narrada desde la inconfundible voz de Pedro Badrán, da cuenta de la singular historia de una familia en decadencia. La mudanza no consiste simplemente en dejar atrás una casa, consiste en ser despojado del derecho a habitar en sí mismo y quedar expuesto.
Con una prosa exacta, de contenido lirismo, Pedro Badrán hace un recorrido por la decadencia de un mundo familiar y social, por una mudanza que no es sólo la de un espacio que se degrada, sino también la de unos seres que pierden sus sueños y son lanzados sin piedad a un destino sin esperanza, que también viene a ser el destino de un país malogrado.


