Me quiere, no me quiere es una obra que explora las complejidades de las relaciones amorosas y los altibajos emocionales que las acompañan. A través de una narrativa fluida y perspicaz, el libro plantea las dudas, incertidumbres y momentos de claridad que todos experimentamos en el proceso de enamorarnos. A través de la metáfora de las flores y su juego de “me quiere, no me quiere”, el autor reflexiona sobre el amor como un juego de expectativas y realidades, de esperanzas y desilusiones.
En la costa del Océano Índico, Zeca Perpetuo, un pescador entrado en años, es vecino de Dona Luarmina, una mujer también mayor. Amigos, vecinos decentes, van rompiendo la distancia hasta que Zeca descubre en un descuido quién es Luarmina. A partir de ahí se desencadena un hilo de flashbacks que cambia todo. Los recuerdos no son recíprocos, por supuesto, pero sí implican un viaje a la infancia y al deseo.


